En las paredes del cerro Torre.

Grito de Piedra

Sus escaladas en el Fitz Roy el cerro Torre motivaron que fuera convocado por la producción del largometraje que dirigió el cineasta Werner Herzog para trabajar como asistente. Lo que pudo ser un gran film de montaña terminó siendo una película más de aventuras en la naturaleza.

Sebastián relata la trastienda del film y su visión de cómo se desperdició la oportunidad para mostrar la escalada a una de las montañas más difíciles del mundo. También como es el mundo del cine, donde el dinero aplasta todo tipo de razones y argumentos.

En su libro se relatan varios accidentes y contratiempos sufridos durante el rodaje, entre ellos la rotura de helicópteros, el aislamiento en medio de los temporales y otros problemas, que por suerte no pasaron a mayores.

“El guión original se cambió totalmente. Se dejó de lado la preponderancia de la escalada y se priorizó la actuación de los actores de Hollywood. Se hizo otro film, que cuenta una historia de Patagonia con buenas imágenes”, detalló De la Cruz.

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Largometraje Grito de Piedra